
Malones de jinetes montados en alfileres, cabalgan
con sus espadas afiladas de verdades mentirosas, y a galope tendido elevando los estandartes de libertades, dan la orden implacable de atacar mi pensar, queriendo confundir mi andar por esta América, con quinientos años de conquistas civilizadoras y otras barbaridades.
Cuantos siglos de esta civilización necesitamos como para emparejar un poco este carro, que para muchos se esta haciendo pesado.
Cruje el continente en bramidos de muertes y llantos, corre el mundo a dar una mano, siempre se llega tarde para escuchar un reclamo, se barre lo que sobra, una constante através de quinientos años.
Que nadie se sienta ofendido, es regla de las conquistas universales, pero les cuento algo, ya se han llevado todo, y también comprado algunas voluntades, escuela de lujo para el maldito aprendizaje conquistador, pero por estos lares ya somos cada vez menos los que practicamos la barbarie.
No quieran matar mi pensar, por que me siento por demás vivo, y entiendo de justicia e injusticias.
Si no me equivoco la justicia es para unos pocos, y la injusticias casi para todos.
Aquellos que intentan civilizarnos un poco mas, yo les diría, gracias, ya han hecho bastante por nosotros.
Mis condolencias para el pueblo haitiano.
………………….Gregorio de la Serna.
con sus espadas afiladas de verdades mentirosas, y a galope tendido elevando los estandartes de libertades, dan la orden implacable de atacar mi pensar, queriendo confundir mi andar por esta América, con quinientos años de conquistas civilizadoras y otras barbaridades.
Cuantos siglos de esta civilización necesitamos como para emparejar un poco este carro, que para muchos se esta haciendo pesado.
Cruje el continente en bramidos de muertes y llantos, corre el mundo a dar una mano, siempre se llega tarde para escuchar un reclamo, se barre lo que sobra, una constante através de quinientos años.
Que nadie se sienta ofendido, es regla de las conquistas universales, pero les cuento algo, ya se han llevado todo, y también comprado algunas voluntades, escuela de lujo para el maldito aprendizaje conquistador, pero por estos lares ya somos cada vez menos los que practicamos la barbarie.
No quieran matar mi pensar, por que me siento por demás vivo, y entiendo de justicia e injusticias.
Si no me equivoco la justicia es para unos pocos, y la injusticias casi para todos.
Aquellos que intentan civilizarnos un poco mas, yo les diría, gracias, ya han hecho bastante por nosotros.
Mis condolencias para el pueblo haitiano.
………………….Gregorio de la Serna.
Buenisimo!!!
ResponderEliminarBesos y amor
je
TE HONRA ESTE HOMENAJE GOYO.
ResponderEliminarBESOS.MJ
Pobre pueblo...cuánto dolor. Quisiera pensar que en estos momentos más que conquistar (nuevamente) a Haití, se trata de darle la mano y ayudar a que este país se levante de los escombros.
ResponderEliminarTe dejo un abrazo desde Berlín.
"Si no me equivoco la justicia es para unos pocos, y la injusticias casi para todos." una reflexión tan cruda como real, lamentablemente.
ResponderEliminarun abrazo!
No nos ayuden más, ya han hecho demasiado daño por nosotros!!!
ResponderEliminarEl eterno problema de la justicia injusta.
ResponderEliminarUn abrazo desde MG
No nos ayuden más!!muy bueno Goyo, muy triste y real: la justicia para pocos.
ResponderEliminarSIN EQUIDAD
Las noches de frio
con los andrajos vestidas
de una luna que se oculta
de vergÜenza ajena
los ojos que lo miran
no son iguales
bajo el mismo cielo
los ojos del hambre
miran
por el ruido de sus tripas
los ojos de los que se facultan
la potestad de decidir
el hambre
del otro
miran
del hombro
por encima
la muerte nos iguala
aunque no todos muramos
de la misma muerte.
Besosss Goyooooooo!!!