Siento cuchillos de papel que ajan mi mente, cargada de filosofías siniestras minando mí sueño,crispado por ruidos silenciosos, que hacen temblar mi pluma sin tinta roja.
Escribo garabatos de palabras muertas que caerán al vacío, en el papel hambriento de verdades, que no serán las mías, pero puede que las escuche de alguien en sus reproches de mis trazos.
Palabras vivas maduran promesas, con esperanzas secas en tierras de olvido, truenan por siglos en oídos despiertos.
Callan las tormentas con sainetes de progreso, descarrilando imágenes de mejores tiempos.
Hombre desnudo que traga migajas con engaños, como único sustento.
Unos, masacran la uva del olimpo, los más, barren sin escoba la escoria del diablo, sin horizontes ni sol deambulan su miseria, en un cosmos parido donde se bailan extremas desigualdades.
Siglos de sangre y quimeras, en 200 años en la torre de Babel, y por vieja, mejor suenan sus campanas. construyendo balanzas de justicia impar, que ofende mi pensar, en este río caudaloso de oportunidades desparejas.
Héroes legendarios, construyendo clanes de exaltados y grises famélicos que esconden la silla según encaje, como hombres únicos, en sociedades universales.
Narcisismo cotidiano, sin culpas ni glorias, apalabrando el transitar de la vida, como única ley suprema, en una mística que no existe, con villanos que también de él… se adueñaron, disfrazados de correctos.
Ay patria... que no quieres unir la promesa con la esperanza, todos somos hijos del encanto, como sauces en el arroyo de las utopías. (continuará)
.......................................Gregorio de la Serna







