
Conejo azul , saltas y desgarras
como las hienas, en el bosque amarillo
de los suspiros eternos.
Tantos olimpos en tús ojos,
desangran mi tristeza enfurecida
que es sumisa, en el mar de tu cuerpo.
Quiera el rayo que muera,
cuando tús pechos enrojecidos
son de labios... de un malparido
Tanta ira adormecida, despierta...
y la lanza que mata en silencio
clavaré en su pecho, cualquier mañana.
Mil besos, mil besos robados te han dado
y como que descalzo en fuegos ando,
esos besos son míos, solo míos.
Cuando bosquejo tú cuerpo desnudo,
tus contornos blancos se hacen rojos
y tomas vida, me zambulles en el lienzo
y me amas, como el primer día.
Noches de infierno hay en mis sábanas,
no se escuchan ni tacos ni carcajadas,
percibo otras risas lejanas
donde otros cuerpos sudan mi desgracia
y gozan, quizás con su imaginación altiva
para negar este amor... que duerme en las brasas.
.......................goyo schang
Vaya Goyito¡¡¡ Cuanta belleza y cuanto dolor hay en tus versos, amigo mío¡¡ Como que uno se siente ambiguo en sentimientos frente a ésta, tu poesía: por un lado, querer llegar a sentir este amor que destilas de forma tan intensa a la protagonista de tus letras, y por otro, no padecer el dolor por el que tu alma transita.
ResponderEliminarUn abrazo y beso gigantes, Goyo.
Todo pasa y todo queda.......... pero lo nuestro es pasar