
No hay guitarra que no llore,
cuando la luna emponcha los cerros
y se refresca en los ríos.
Enmudece mi alma ante tanta lindura
se me amontonan los sentidos...
oyendo la noche.
Se me anuda el pensar,
respiro el aire vacío
cuando cae una estrella sin nombre.
Por que la luna no me habla,
ella es la que ilumina mi sendero,
hay noches que se niega...y yo mas no puedo.
Como dice Atahualpa
“le tengo rabia al silencio”
y ella no quiere enamorar mis sueños.
Hay luna, si supieras cuanto te quiero
dame un roce de tus pestañas,
y sabrás cuando es amor verdadero.
No le andes escapando a mi mirada lunita
quiero vadear la sombras contigo,
se me ha vaciado de lagrimas, la zamba de los recuerdos.
No hay guitarra que no llore,
cuando en la soledad de los cerros
la luna se esconde.
………………goyo schang.
Que bonito despertar el que hoy me has regalado,te venia a dejar un saludito y me llevo energía para todo el día,me encanta la ternura de tu poema querido Goyo.
ResponderEliminarUn besito guapo,te extrañaba.
Una verdadera lindura Gregorio!!!!!!
ResponderEliminarBesotessss
Entrañable y bella!!, luna no me dejes sin tu luz...Gracias! te sigo leyendo.
ResponderEliminarLas lunas que se esconden suelen ser lunas mentirosas y si,..las guitarras lloran.
ResponderEliminarPero todo es cuestión de tiempo, hasta que sale la luna llena iluminando las noches.
saludos
Maravillosos versos!
ResponderEliminarVadear las sombras es un símbolo de belleza.
Lo abrazo compañero.
M.